Cuidar a las gallinas

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Enfermedades en las gallinas

A simple vista puede parecer sencillo, pero si tenemos en cuenta que la mayoría de las gallinas han vivido aisladas o han sido directamente maltratadas y lo sumamos a que son aves y presas, pues tenemos unos individuos que enmascaran muy bien la enfermedad, de forma que pequeños gestos como comer menos o ser selectivas con la comida pueden ser signos de algo más grave.

Las enfermedades más frecuentes en gallinas ponedoras, de menor a mayor gravedad, prolapso de cloaca, fracturas óseas, retención de huevos/peritonitis, fallo hepático y/o tumores de ovario y útero.

El prolapso se produce en gallinas relativamente jóvenes que debido al elevado número de puestas sufren una debilitación del tramo final de la cloaca que acaba saliendo al exterior, es muy importante para evitarlo una buena alimentación e hidratación.

Las fracturas se pueden producir a lo largo de toda su vida, ya que son debidas por un lado a la falta de calcio, no de calcio en la dieta si no de asimilación debido a la falta de sol (en gallinas que viven dentro de la industria), por otro lado, a la perdida de calcio en la puesta de huevos, y por último las fracturas se pueden producir debido a falta de calcio por uno u otro motivo y añadido a cualquier golpe en el gallinero o en el transporte.

Retención de huevos y/o peritonitis, están asociados a la excesiva puesta que se produce en estas gallinas, poniendo 20 veces más huevos de los que su cuerpo está preparado para poner (sin selección genética pondrían entre 8 y 20 huevos al año, con selección genética ponen hasta 350), no hay forma de evitarlo.

*En edades tempranas si se produce retención o peritonitis podemos detectarlo a tiempo y castrarlas (por su anatomía sólo se puede quitar el útero, y corremos el riesgo de que el ovario siga liberando folículos ováricos en el “abdomen” causando “peritonitis” de nuevo), -si la retención es de un huevo ya formado hay que tratar de ayudarla a ponerlo y ya valorar la cirugía-.

*En gallinas mayores de 3 años y con historial de problemas para poner huevos o retenciones se puede castrar para evitar este problema que puede ser mortal si no se detecta y actúa muy a tiempo, pero sabiendo que puede producirse peritonitis a corto/largo plazo.

Fallo hepático producido por el elevado metabolismo, se suele dar en gallinas a partir de los 3 años, y a veces va asociado a metástasis de los tumores en ovario o útero. Los síntomas son los de una intoxicación ya que es lo que se produce, presentan descoordinación, desorientación, pérdida de apetito, deshidratación, desnutrición y muerte. Tiene tratamiento aunque suele ser de por vida.

Tumores ováricos o uterinos, es la causa de muerte en el 60% de gallinas entre 2 y 4 años, y en más del 80% a partir de los 4 años. En tan sólo 2 años una gallina ha tenido las mismas ovulaciones que una mujer de 50 años, y esta inflamación producida en su ovario en tan poco tiempo es la causante de la aparición de células cancerígenas. Prácticamente no podemos evitarlo, tan sólo detectar el órgano al que está afectando y reduciendo su calidad de vida y tratarlo, si esto no es posible tendremos que tomar la decisión de proporcionar a la gallina una muerte sin sufrimiento. Para evitar la aparición de este tipo de cáncer existe un estudio que afirma que con una alimentación con un  30% de semillas de lino podemos retrasar la aparición y reducir su malignidad, debido al carácter antiinflamatorio de estas semillas.

Cómo podemos detectar enfermedad en una gallina:

  • ¿Edad? Cuando son jóvenes son más probables problemas infecciosos o parasitarios, al pasar los 2-3 años aparecen otro tipo de enfermedades.
  • ¿Cuándo fue la última vez que puso un huevo? Si hace meses es muy probable que haya un problema en el aparato reproductor.
  • ¿Ha perdido peso? Si tocamos la quilla podemos apreciar la pérdida de peso, y si esta hace una forma de “S” es síntoma de descalcificación, llegando incluso a tener la quilla blanda.
  • ¿Qué come normalmente? ¿Hemos cambiado hace poco la dieta? Las gallinas seleccionadas para poner huevos deben de tener una dieta muy calórica ya que prácticamente todo su metabolismo está centrado en poner un huevo al día. Por ello proporcionaremos cereales, semillas, fruta y verdura.
  • ¿Tiene el “abdomen” hinchado/duro/blando? Estar hinchado significar que hay retención de huevos, líquido libre o peritonitis, si es una gallina joven puede no significar nada ya que antes de poner y durante la producción del huevo a veces se inflama su “abdomen”.
  • ¿Las deposiciones son duras/blandas/diarrea/hay plumas manchadas? Si hace unas 4 horas que han comido algo rojo es normal que sean rojas. Es MUY preocupante si en las deposiciones encontramos trozos de yema o clara de huevo, es motivo para acudir a un veterinario de exóticos en las próximas horas.
  • ¿El buche está lleno/vacio/duro/blando? Si está vacio ofreceremos comida si no come puede ser síntoma de enfermedad. Si lo notamos lleno y muy líquido debemos vigilar que se vacíe en las próximas horas, si se queda retenido puede fermentar y presentar problemas digestivos graves. A veces pueden tener algún elemento metálico que hayan ingerido y que esté clavado.
  • ¿Hay insectos en sus plumas/piel/cresta/patas? Si no hay infección en el resto de animales significa que ella está más débil que las demás.
  • ¿Hay algo anormal en su cara, hinchazón/secreciones/heridas? Puede haber sufrido un traumatismo o tener una infección.
  • ¿Su respiración es normal, hay ruidos/estornudos/dificultad/secreciones? Es frecuente en gallinas ponedoras a partir de los dos años que el cáncer ovárico metastatice a sacos aéreos y pulmones presentando como primer síntoma dificultades respiratorias.
  • ¿Su cresta está roja y brillante/oscurecida sobretodo en las puntas/pálida/más pequeña de lo normal? La cresta es la parte que hace únicas a las gallinas, cada una tiene una cresta diferente y es la forma más fácil para diferenciarlas, pero también es un indicador de salud, cuando tienen problemas respiratorios se oscurece, o si están débiles/deshidratadas/desnutridas se hace muy muy pequeñita.
  • ¿Tiene las plumas normales/cambios de color/han perdido brillo/se han caído/están hinchadas? El plumaje también nos indica cómo se encuentra una gallina y en ocasiones nos puede engañar sobre su condición corporal, otras veces la pérdida de plumas puede dejar expuesta la piel a quemaduras solares, o cambios en su coloración y brillo pueden indicar problemas de metabolismo o cáncer.
  • ¿Presenta cojeras/movilidad reducida/ alas caídas? Las fracturas suelen ser muy evidentes aunque a veces pueden pasarnos desapercibidas, por ello cualquier gente raro como gallinas escondidas, que no salen a comer, etc. debe ser motivo suficiente para una revisión.

Cómo actuar frente a una gallina enferma

Lo primero de todo es aislar al animal en un área controlada, sin más animales, donde esté caliente y se encuentre segura.

Debemos consultar con un especialista al menos en animales exótico, ya sea pidiendo cita, llamando por teléfono, o si no conocéis a ninguno podéis mandarnos un mail para ver si podemos ayudaros a lavidacolorframbuesa@gmail.com

Lo principal es la hidratación, si está consciente podéis ayudarla a ingerir agua con una jeringuilla o con cucharilla, puede resultar costoso ya que tomará muy pocas cantidades cada vez y hay que hacerlo muy a menudo. Si tiene apetito podemos ofrecerle su dieta normal o papilla multicereales de bebé. Jamás le daremos lácteos, vinagre, ajo, ni ningún medicamente sin consultar con un experto.

Es muy importante actuar rápido, y en muchas ocasiones es necesario mantenerlas con suero y embucharles comida durante los primeros días.