Gatos y veganismo, seamos responsables

 

20151103_124049.jpg

Ariel (positiva a leucemia, tiene 7 años y es vegana desde los 4 meses) y Ginebra (3 años, desde los 8 meses tiene una alimentación vegana).

 

 

El veganismo no es una moda, no se puede dar una dieta vegana a un gato y quedarnos tan tranquilos, no, debemos ser responsables, debemos mantener un control muy estricto, porque sí, los gatos son carnívoros, y la adaptación de sus cuerpos a una alimentación vegana puede ser muy rápida y positiva o puede requerir de un proceso de transición muy largo, la complejidad nutricional de algunas enfermedades puede hacer muy difícil la adaptación de una dieta vegana a un gato y esto es algo que no podemos tomarnos a la ligera.

Los gatos veganos requieren los 9 aminoácidos esenciales que requerimos todos los mamíferos, pero ellos además necesitan consumir taurina*, arginina, vitamina A**, vitamina B12 y ácido araquidónico.

*La deficiencia de taurina en gatos provoca retinopatías, acabando en ceguera, y cardiomiopatía dilatada.

**Los gatos, al contrario que los perros, no pueden transformar los betacarotenos en vitamina A.

En dietas veganas (aunque sean balanceadas) o en dietas con demasiado magnesio se puede dar una alcalinización del pH de la orina con la consecuente formación de cristales de estruvita dando lugar a enfermedad del tracto urinario inferior (FLUTD) y posible obstrucción urinaria. La obstrucción es más frecuente en machos, aunque rara vez se produce en hembras. Para evitar la obstrucción debemos fomentar la ingesta de agua*** de los gatos, dando comida húmeda, humedeciendo su pienso o, alguno autores recomiendan, añadir un poco de sal a la dieta, también podemos ofrecer distintos bebederos y fuentes para asegurar que el gato se encuentra cómodo con su bebedero.

—- Podemos detectar la aparición de este problema en cuanto observemos que un gato está “raro”, acude demasiadas veces a la arena, vemos que trata de orinar en sitios
extraños como la bañera, el lavabo o una alfombra, echa gotitas de sangre, o se chupa demasiado, si esto sucede es urgente acudir a un veterinario que ponga un tratamiento y evite complicaciones mayores.—-

***Se estima que un gran porcentaje de gatos con dieta seca a base de carne viven con deshidratación crónica por falta de ingesta de agua, lo que igualmente conduce a formación de cristales en orina y aumenta las posibilidades de obstrucción uretral y fallo renal a largo plazo.

Es recomendable medir el pH de la orina de gatos con dieta vegana durante los primeros meses, podéis consultar con vuestro veterinaria la forma más sencilla de hacerlo, una vez que esto esté controlado se podrán espaciar los controles. Si el pH empieza a subir se pueden administrar acidificantes de la orina como la metionina, vitamina C o ácido fosfórico. Según James Peden, existen alimentos naturales que bajan el pH urinario como esparragos, guisantes, arroz integral, avena, lentejas, garbanzos, maíz, coles de bruselas,
o el gluten de trigo. No se deben administrar acidificantes de la orina salvo que sea necesario, ya que la acided en el pH de la orina puede provocar la formación de otro tipo de cristales con las mismas consecuencias.

Si el gato no quiere comer pienso vegano, se puede deber a varios factores:

  • que hayamos realizado el cambio de dieta de forma brusca, para lo que debemos volver a su dieta inicial y realizar un cambio progresivo, también así evitaremos problemas digestivos.
  • que la dieta no le resulte apetecible, para ello venden aromatizantes de origen vegetal que pueden hacer la dieta más palatable, o podemos añadir levadura de cerveza, una gotas de aceite de oliva, una cucharadita de potito vegetal (comida para bebés), mezclárselo con comida húmeda u ofrecérselo con algo que ya sepamos que le va a gustar. No debemos olvidar que muchos piensos comerciales llevan añadido “digest” que no es más que intestinos de ave o pez en descomposición que hacen del pienso cárnico algo más atractivo para los gatos, pero no por ello más saludable.¡¡¡¡Nunca debemos permitir que un gato deje de comer!!!!, esto puede conllevar a que su hígado comience a trabajar transformando la grasa acumulada en energía provocando así una lipidosis hepática, enfermedad muy grave que puede acabar con la vida de nuestro compañero.Mirándolo por el lado positivo son muchos los gatos y perros que llevando una dieta vegana han mejorado de enfermedades crónicas, de alergias y el estado de su pelo y/o de su piel.

¿Aún no existen evidencias de la viabilidad de esta dieta en gatos? No, no hay estudios serios que la apoyen, por suerte las marcas de piensos que producen alimentos veganos no experimentan en animales, se basan en datos obtenidos anteriormente y en el estado de salud de sus clientes que son millones y a lo largo de más de 20 años ya. Pero estudios como tal, no se han hecho aun. Sin embargo, si que existen varios tratando de desacreditar este tipo de dietas.

Un estudio publicado en 2004 en la Revista de la Asociación de médicos veterinarios de América  aseguraba que dos marcas de piensos veganos habían sido analizadas y presentaban graves déficit de taurina, metionina, proteína, vitamina A, piridoxina, niacina o ácido araquidónico. Ambas marcas alegaron que los estudios no habían sido rigurosos, una de ellas aludiendo a los diez mil o veinte mil gatos que se alimentaban con su producto y no habían presentado problemas de salud. No queda claro que pasó en ese estudio pero en 2006 un estudiante de la Universidad de Pensilvania publicó en esa misma revista otro estudio que demostraba que gatos que llevaban una dieta vegana no presentaban niveles bajos de taurina en sangre y que tenían aparentemente un buen estado de salud.

A falta de más estudios que nos demuestren los beneficios o prejuicios de esta dieta debemos tener muy en cuenta como monitorizar a los animales que siguen este tipo de dieta para
poder mejorarlas y poder adecuarlas a ellos de la mejor forma posible.

El hecho de querer alimentar a los gatos de forma vegana se debe a que muchos gatos no son adoptados de forma premeditada, si no que gente con una alta sensibilidad al sufrimiento animal les han rescatado de la calle y por circunstancias se han convertido en cuidadores permanentes o temporales de un animal carnívoro, pero no por ello se quieren ver obligados a apoyar la industria de la carne, por ello se niegan a comprar piensos con ingredientes de origen animal. Y por ello deciden alimentarles y cuidarles de una forma respetuosa para todos los animales.

Somos muchos los cuidadores que damos pienso vegano, que somos responsables y realizamos analíticas, y evaluamos el estado de salud de nuestros compañeros de forma periódica con resultados muy positivos. En otros casos, no existen dietas veganas adaptadas a determinadas enfermedades que padecen los gatos, en este punto se podría valorar la elaboración de una dieta casera adaptada a esa enfermedad añadiendo los nutrientes deficitarios.

Fdo.: María González Sola (VETERINARIA)

http://www.gattos.net/images/Publicaciones/Marisa/ArticulosNuevos/5ACistitisengatosActualizacioneneldiagnosticoytratamientodelFLUTD.pdf
http://www.vegetarismus.ch/vegepet/tyke.htm