Detrás de las razas

Seguro que si nunca te has parado a pensar sobre este negocio, al oír hablar de un perro de raza te viene a la cabeza ese cachorrito dulce y adorable sentado detrás de un escaparate, o metido en una cajita junto a sus hermanos y su mamá. Y seguramente también pienses que es un bebé sano que se convertirá en el compañero ideal de cualquier familia.

Siento decirte que un perro de raza no es sinónimo de buena salud ni buen comportamiento. Los cachorros de raza son individuos seleccionados genéticamente para tener unas determinadas características, al hacer esto lo que se consigue es limitar la variación genética de esas razas, dañando así su salud, muchos cachorros de raza son hijos de padres que están emparentados muy de cerca, las consecuencias de la endogamia son problemas en el desarrollo del feto así como la aparición de determinadas enfermedades congénitas que causarán problemas a lo largo de la vida del cachorro. Algunas razas como los bulldogs, bóxers, persas y otros animales “achatados” sufren problemas respiratorios desde que nacen (¿imagináis no poder respirar?) lo que les provoca constantes neumonías a lo largo de su vida, golpes de calor, sofocos y demás problemas relacionados, también sufrirán problemas digestivos, de piel y algunos otros que serán más o menos graves. Otras razas sufren tumores, hemofilia, epilepsia, hernias de disco, problemas óseos y así hasta 150 enfermedades, éstas aparecen en edades tempranas, con el dolor que supone para el día a día y para su familia que tiene que ver como un miembro sufre, eso sumado a los gastos veterinarios para poder mantener con calidad de vida a su compañero, y hacerse a la idea de que su querido cachorro comprado va a ver reducida su esperanza de vida hasta los 6-9 años mientras que la de un mestizo va de 15 a 20 años.

Esos bebés tan lindos que vemos son separados tempranamente de su madre y sus hermanos, y son alojados en una vitrina o jaula, todo esto provoca que desarrollen problemas de comportamiento de por vida, haciendo que su sociabilización con otros animales o con humanos sea muy complicada y provocándoles una mayor sensibilidad al estrés haciendo que el resto de su vida presenten miedos y fobias frente a lo que para ellos son posibles amenazas, ruidos, personas con sombreros, bastones, niños, otros animales y un largo etcétera.

Además no podemos olvidarnos de sus padres y sus hermanos “defectuosos”. Los machos y hembras que utilizan para reproducción viven enjaulados, sin ningún tipo de higiene, sin pasear, sufren atrofias musculares, problemas de nutrición, no reciben asistencia veterinaria, no tienen una familia ni a nadie que se preocupe por ellos, son meras máquinas de producción (reproducción) que si dejan de ser útiles son asesinados -personalmente he tenido que ver como machos y hembras reproductoras enjaulados sufrían otitis, infecciones, tumores, suciedad, dolor y miedo, mientras el criador se vende en internet ofreciendo imágenes falsas de los padres y del entorno-. Los hermanos que nacen con algún “defecto”, enfermedad o simplemente que no son vendidos a tiempo también son asesinados, (“un cachorro regalado es un cachorro menos vendido”, esto lo he oído de un criador que asesinaba a los cachorros que no se vendían antes de los 4 meses, ya que consideraba que regalarlo le iba a quitar una venta).

Mientras toda esta tragedia sucede, tanto en europa del este ¡como en España!, en las perreras miles de animales están enjaulados esperando a que alguien les saque de allí, o simplemente esperando a que llegue su día, aquel en el que serán asesinados para dejar hueco a más abandonos. En las perreras hay cachorros y adultos, mestizos y de raza, grandes y pequeños, que son capaces de amar más que cualquier animal nacido con “pedigree”, que os necesitan y que os van a agradecer de por vida haber sido salvados -porque adoptar es salvar dos vidas, la del animal que sale y la del que entrará en su lugar-.

Porque comprar un cachorro no garantiza ni la salud de este ni que vaya a vivir 15 años, son muchos los perros de raza que mueren en edades tempranas después de largas enfermedades, y son muchísimos los casos de animales sacados de perreras siendo adultos que viven muchísimos años, disfrutando de un estado de salud increíble y con un carácter genial.

Difundir esta información de momento es el único arma que tenemos para acabar con este negocio, para que dejen de utilizar a los animales como negocio y también para enseñarle a la gente que inocentemente va a comprar un cachorro creyéndose las mentiras del pedigree, porque esas familias también son víctimas.

Os recomiendo ver este documental: http://www.dailymotion.com/video/x2vhkki

María González Sola (Veterinaria)