Vivir con un animal anciano

Mucha gente llegado este momento abandona o mata a su compañero, las perreras están llenas de ancianos, y los veterinarios estamos hartos de decir NO AL SACRIFICIO de estos animales. Porque ser mayor no es una enfermedad y no es una causa para matar a nadie.5.jpg

“Disfrutad de vuestros compañeros jóvenes o ancianos, y si estáis pensando en adoptar, adoptar un abuelo, os entregará sus mejores años, Chiky con sus 12 añitos es un todoterreno que se cansa antes de andar, que no se entera de que pasa la mitad de las veces y que cuando el acaba de comer ya es hora otras vez de ponerles comida a los demás, pero le queremos y le hemos adoptado con esa edad y esa sabiduría que sólo los yayitos tienen y por eso cada día a su lado es un regalo y muchas risas de amor aseguradas.”

La vejez es un privilegio, es el tiempo extra que nos regalan nuestros compañeros y familiares, o mejor aún, el tiempo extra que podemos regalarles nosotros.

Este periodo de sus vidas es el más tranquilo, ya han vivido tanto que se dedican a contemplar y disfrutar al igual que nosotros cuando seamos mayores. Les gusta dormir, oler, pasear y comer rico ¿No creéis que es motivo de sobra para disfrutar a su lado?

Si vives con un animal anciano asegúrale un chequeo completo en el veterinario cada año (en gatos y perros a partir de los 7 u 8 años) según su salud puede que sea mejor hacerlos cada 6 meses, esto nos permitirá anticiparnos a la aparición de ciertas enfermedades y poder evitar su avance.

Sacándoles un poco de SANGRE veremos cómo funciona su hígado, sus riñones o los valores sanguíneos que nos pueden alertar sobre algún problema incipiente. Auscultándoles podemos ver si su CORAZÓN  siguen funcionando al 100% o si empieza a fallar, hay razas que son más propensas a dilataciones cardíacas
o a soplos, tu veterinario te asesorará sobre los cuidados a tener. Con unas radiografías podemos ver el estado de sus pulmones, el tamaño del corazón y la tráquea, se puede ver si está todo aparentemente normal en su sistema digestivo y el tamaño de sus órganos, y sobre todo el estado de sus huesos, si, ellos también sufren de ARTROSIS y al más mínimo indicio es importante comenzar un tratamiento para evitar que nuestro compañero sufra de dolor crónico mermando así sus ganas de caminar y jugar.

En la exploración general el veterinario os informará de el deterioro de su VISIÓN, presencia de cataratas o degeneración del cristalino que suele aparecer con la edad, del estado de su DENTADURA, es muy importante, importantísimo, que realicemos las limpiezas y extracciones que el veterinario nos recomiende, el sarro y la infección en las encías es una de las causas principales de infecciones generalizadas, dolor crónico y pérdida de apetito. También debe revisar el estado de sus OÍDOS, muchas veces las otitis crónicas, al igual que otros dolores, son la causa de la agresividad de algunos perros al hacerse mayores (a nadie le gusta que le hagan daño y menos cuando se es un viejito y a veces un viejito gruñón). La exploración incluye también palpación de las articulaciones para apreciar crepitaciones (esos crujidos que nos indican que hay artrosis y huesos rozándose) e inflamación. En la palpación también hay que buscar posibles masas, bultos o TUMORES que habrá que analizar, la dermatología y la oncología veterinaria avanzan a pasos agigantados y con una detección precoz podemos tratar esas masas y evitar que acaben con la vida de nuestros compañeros.

33.jpgOtra parte muy importante para nosotros es detectar comportamientos extraños, nosotros somos su familia, los que mejor les conocemos y cualquier gesto extraño como periodos de ausencia (animales que se quedan mirando un punto durante tiempos prolongados), presing (animales que apoyan su cabeza sobre objetos), desorientaciones, despistes, etc. deben alertarnos sobre un posible inicio de DEMENCIA SENIL (si, nuestros compañeros también la sufren) y existen tratamientos para mejorar su estado mental así como ejercicios para que podamos ayudarles a estar más alerta.

¿Qué más podemos hacer nosotros por nuestros abuelillos? Podemos tener paciencia con sus gruñidos o con sus excesos de mimos, podemos hacerles comidas más blandas y templadas de temperatura para que les sea más fácil y apetitoso comer, podemos ayudarles a levantarse o a caminar si les resulta complicado, podemos ser sus ojos y sus oídos si ellos lo necesitan, o simplemente estar a su lado cuando les hagamos falta.

Y sobre todo, el gesto de amor más grande que podemos hacer por ellos es darnos cuenta de que ha llegado su momento de marchar y dejarles ir, por suerte ellos pueden ser eutanasiados, cuando sus cuerpos no puedan más, cuando todo lo que les quede por delante sea sufrir ellos nos lo harán saber y si no sois capaces de tomar esa decisión delegar en un veterinario de confianza que sabrá deciros si ese momento ha llegado.